Deva Dásis – El artista de las prostitutas

Deva Dásis – El artista de las prostitutas

Posteado: agosto 30, 2011
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Deva Dásis es un artista de Venezuela que trabaja en torno a un tema polémico, las prostitutas; y encarnado en una de ellas es que nace este alter ego que explora esta temática por medio de la creación artística.

Los invitamos a conocer más de Deva Dásis y de este proyecto.

“Había algo de romántico y terrible en las putas, y desde luego siempre se podía escribir sobre ellas. En mis tiempos, había intentado salvar a un par de ellas (…) Si una mujer quiere vender su cuerpo, no creo que sea muy diferente de un concertista de violín que se exhibe dando un concierto (…) Igual que comparar lo que hace un escritor y lo que hace una puta, ¿cómo podrías apreciar la diferencia?” -Charles Bukowski

¿Quién es Deva Dásis y por qué se hace llamar “El Artista de las prostitutas”?

Deva Dásis es una primera faceta que tengo como artista; faceta conceptual-personaje dedicada a rendirle tributo a las prostitutas y al mundo de la prostitución en relación al arte, como eje central de mi obra. Encarnando este alter ego, Deva Dásis, he decidido tomar mis mejores pinceles a fin de redimir el llanto de la gran mayoría de las mujeres que sufren vendiendo su cuerpo para poder subsistir. Y así, pintando la rabia de todas ellas, es que me propongo como un artista de las prostitutas.

Detrás de Deva, hay un ser artista Duchampiano que se atreve a calzar un par de tacones, a usar liguero y a pintarse la boca para sentir de cerca el asco y la repulsión que impregnan diariamente millares de sábanas de hotel en todo el mundo.

También, Deva Dásis es una respuesta a la inconformidad de ser rechazado en el mundillo cultural venezolano de finales de los noventa, donde me cansé de insistir en ser aceptado en cuanto salón de arte se abría en la tierra. Pues del enfado y el hastío nació la idea de prostituirme como artista, y unir esa idea a la de poner a las prostitutas a pintar cuadros. Así seríamos los mismos. Y poniéndolas a pintar les ofrecí la posibilidad de que se expresaran y drenaran lo que quisieran a través del arte. Que le dijeran ellas mismas al mundo que no sólo son objetos de consumo sino seres humanos. ¿Quién se imagina que una prostituta pueda dibujar o pintar?

El resultado fue expuesto en mi ciudad natal, Caracas, en 2010. Diez hermosas obras de ellas y 34 de mi autoría. De distintos calibres técnicos; pues hay un trío de obras tributo a Toulouse-Lautrec, una serie titulada Plegarias (ellas, las putas, son muy religiosas), Readymades inspirados en Duchamp, una virgen de las prostitutas llamada La Virgen del Perpetuo Streeper, muchos collages, algunos ensamblajes; entre otras.

Autor: Eucaris Título: Sagrado Corazón Mío, 2004 Creyones y creyones de cera sobre cartulina.

¿Deva Dásis es un personaje o es un estilo de vida?

Es un personaje. Racionalmente pensado y ejecutado para vender mi obra, y mi causa. Planificado bajo los gloriosos preceptos de Dalí en cuanto a promoción personal se refiere. Influenciado por Duchamp, con claros destellos estéticos de productos oriundos del mundo del drag, como The Rocky Horror Picture show y Hedwig and the Angry Inch, de fachas como la de Nina Hagen, entre otras perlas.

Mucha gente de la comunidad GBLT cree que Deva Dásis pertenece a sus filas, pero no. De hecho, en facebook son numerosos los travestis que encuentran en mi figura un motivo para compartir dimes y diretes de ese mundo; a todos no queda más que decirles que en otra vida capaz y me anoto.

Deva Dásis es un estilo de vida porque mi pensamiento cotidiano gira en torno a ese proyecto, a mi arte. Laboro en publicidad como redactor porque de algo que no sea arte hay que vivir, pero obviamente mi deseo es vivir de Deva Dásis.

He probado el travestismo como una forma excepcional de crear arte, porque el concepto me llevó a crear el personaje en aras de atraer más gente a mi causa. Sin embargo, en la única exposición que he tenido como Deva, muchas pautas fotográficas de periódicos que me entrevistaron, me exigieron aparecer como yo, obviando las fotos que me hice como Deva en sesión meses antes de la muestra.

Autor: Deva Dásis Título: La Goajira Night Club, de la serie Toulouse-Lautrec reloaded, 2006 Acrílico y tinta sobre cartulina

¿Qué te motivó a dedicar tus creaciones a esa temática?

Fui el típico entusiasta de ir a los tables dance a ver bailar chicas y explorar, con morbosa determinación adolescente, el mundo de las prostitutas. Esa vena, a los 15, 16 años, es necesaria y natural en todo hombre. Más en nuestros países, donde se enseña a que “ver putas es de macho”. Y no lo niego nunca. Me encantaba el ir con mis amigotes y pasar rato “buceando” (en venezolano, observar con alto ánimo erótico), a las distintas chicas. Y de estar con ellas y compartir innumerables y agradables veladas madrugadoras.

¿Qué pasó? Que como todo proceso, empecé a sentir poco a poco otros intereses a todos los esperados en esos sitios. Entonces me atrajeron los colores de las luces de los locales, el terciopelo de las paredes, los espejos; un cúmulo de símbolos plasmados en esos ambientes. Y ellas, como insectos dignos de estudiar. Sus movimientos, sus reacciones a los clientes, a los tragos, el carácter ritual de cómo se pautan las citas y cómo se maneja el argot prostibular, por decirlo de una manera.

Muchas experiencias de estar con chicas de diversas edades, estilos y hasta razas. De estar en un reservado con una cuarentona que previo a ese momento, interpretaba Ana Gabriel con un destornillador en la mano simulando que era un micrófono. Recuerdo claramente como muy tiernamente empezó a tocarme el rostro, y yo el de ella. Y luego bajar hasta su pecho, y darme cuenta de que su piel era completamente arrugada. Sólo para que luego me confesara que gran parte de su cuerpo estaba totalmente quemado producto de un incendio, provocado por su marido cuando se enteró de que lo que hacía por las noches no era precisamente trabajar como enfermera.

Ver bailar a una chica con 6 dedos en un pie y una sváztika tatuada en una nalga. De compartir con dominicanas de risa fácil. De “conquistar” a otra, con la que llegué más lejos, y verla en medio del acto, llorar descarnadamente porque llevaba una semana en el oficio y el asco no la dejaba respirar. Ahí, nació Deva Dásis. De enterarme que no me apetecía pagar por sexo con una madre desesperada. Porque fue con esa chica, donde se rompió la cadena de la realidad prostituta-cliente, para convertirnos en ser humano-ser humano. Tiempo después, supe con mucho dolor que la chica tuvo dos intentos de suicidio y terminó en la calle, pidiendo limosna.

Autor: Deva Dásis Título: Dios con ellas, 2008 Madera, crucifijo y bikini

¿Cómo seguir sintiendo que ir a ver putas es divertido? Tampoco quiero decir que todas lleven vidas tan dramáticas como anteriormente he mencionado, pero al final vienen siendo una gran mayoría. Entonces, seguí yendo de putas, pero con el cerebro cambiado. Y mis amigotes lo supieron. Que ya iba con la mentalidad de convencerlas a que me pintaran cuadros y me contaran sus experiencias. Paralelamente, profundicé mis conocimientos en torno a arte y prostitución. Estudié a todos los posibles, pues Goya, Baudelaire, Toulouse-Lautrec, Vargas Llosa, Maya Goded, Nicolás Fernández de Moratín, Picasso, Rops, Manet, Degas, Onetti, Agustín Lara, The Police y hasta Ricardo Arjona, no escaparon al encanto de las miradas y los cuerpos que tienen precio.

Autor: Deva Dásis Titulo: Nuestra Señora del Perpetuo Streeper, 2003-09 Acrílico, tinta y elementos varios

¿En qué consisten tus proyectos?

Antes de constituir Deva Dásis tuve una exposición de arte muy naive que desarrollé cuando estudiaba Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. De ahí salieron obras inspiradas en el ocio, que cualquier artista ingenuo puede entender como posibilidades nada “profesionales” de hacer arte. Pero Deva vino como un huracán a arrasar con todo pasado y a proyectarse, hasta ahora, como una primera y camaleónica piel de artista.

Básicamente Deva Dásis trata de descontextualizar a la persona de la prostituta y provocarle estímulos de orden artístico para generar diálogos posteriores con los resultados. Estos, basados en la idea de que las prostitutas merecen un poco más, o un poco bastante, nuestra atención. La de todos, realmente. Pues casi nunca nos paramos a revisar el estado de cómo se encuentran ellas, qué sienten, qué padecen, qué necesitan. Muchos países del mundo generan dinámicas de atención hacia la labor de la prostitución, unos con mayor decoro y efectividad, algunos cumpliendo con lo básico en materia de Derechos Humanos, otros haciéndose la vista gorda por el ya sabido debate moral que existe en torno a la profesión. Quiero acotar que ser Deva Dásis me lleva obviamente a fijar una posición para con la prostitución, a lo que siempre respondo que ni a favor ni en contra, siempre y cuando se respeten los derechos humanos. Tuve contacto con prostitutas muy jóvenes que lloraban porque tenían 3 criaturas en casa, hambrientas. Y eso, parece ser nada comparado con muchas otras realidades de trata de mujeres, prostitución infantil y pare de contar. No soy ni el más abolicionista ni el más apremiante. Obviamente, pienso que nadie puede ni debe detener a una mujer que quiera vender su cuerpo para subsistir. Ella es libre de escoger. Y no todas las prostitutas son santas, ni sufridas ni víctimas. Pero mi trabajo es para el grueso de la población de ellas que sufren el maltrato, la indiferencia, el irrespeto y la mirada acusadora día a día, sólo porque no pudieron hacer más nada en la vida sino “eso”.

Poniéndolas a pintar fue una salida lógica al símil que luego construiría, tomando en cuenta que yo había decidido prostituirme como artista. Yo vendo mis cuadros, que para mi son una segunda piel, y ellas venden sus cuerpos, que en sí son unos lienzos donde cada hombre traza su pincelada. Siempre acoto que parte de mi concepto se trata de evaluar la posibilidad de colocar a prostituta y artista plástico a un mismo nivel. Hacemos lo mismo; distintos escenarios, distintos clientes. Nos vendemos al mejor postor y a quien quiera comprarnos. Y más allá de eso, hay algo de sensual en la pintura, así como claramente en el ejercicio de vender el cuerpo.

La intención mía, en primera instancia, es lograr la exhibición. Y deseo extenderme a otros países, latinos y de más allá. Y luego de que la gente vea las obras, tanto las mías como la de mis chicas, es trazar un mapa feroz de cruzada por las mejoras de la situación de esas mujeres. Por esto, he conseguido alianzas con los “sindicatos” de las trabajadoras sexuales en cada país así como entes interesados en la materia, las Hetairas en España, la AMMAR en Argentina; pesonalidades como Xaviera Hollander en Europa, la call girl bloguera Bruna Surfistinha. recientemente una activista de nombre ladelcabaret en México, entre muchas otras.

Autor: Fabiola Título: Nuestro Mundo, 2004 Creyones de cera sobre cartulina.

¿Cómo es la dinámica de trabajo con las chicas?

El trabajo con las chicas no ha sido una dinámica continua. Tuvo su espacio y tiempo. Específicamente entre los años 1999 y 2005, realicé numerosas visitas a distintos sitios y locales de la capital (night clubs y burdeles en su mayoría), donde llegaba con blocks de dibujo, creyones, creyones de cera y otros materiales, y buscaba entrar en contacto con las chicas para hablarles y convencerlas que me pintaran un cuadro.

Generalmente esta petición no era muy bien recibida. Si tan solo hubiesen sido miradas de extrañeza, me hubiera conformado. Pero hubo hasta insultos. Porque no es nada usual que dentro de la fauna clientelar de un local, haya uno que en vez de manosearlas y pedirles el precio por tener sexo, vaya con un block y creyones pidiendo que le pinten un cuadro. Ni que fuera el Principito, pidiendo insistentemente que le pintaran un cordero…

Pero las reacciones fueron tan distintas una de otras, que no sabría decir si en realidad me rechazaron tanto. Muchas se rieron en mi cara pero aceptaban gustosamente, pensando que yo era “ocurrente” y que estaba de bromas, pues para ellas no estaba mal venir a jugar un rato con ese cliente freak medio psicópata que le pide a las putas pintar cuadros. A decir verdad, algunas sacaron provecho de mi invento. Me pedían tragos y si no se los brindaba no pintaban nada. Yo también tomaba mis buenos whiskys, y tomaba notas de todo cuanto veía y escuchaba. Muchas de sus pláticas las he tenido anotadas en papel y en mi memoria (con la borrachera muchos cuadernos se me perdieron), y conforman mi inspiración personal a la hora de crear.

El diálogo que pude entablar con mis chicas iba desde escucharle los cuentos (de las fatídicas y extrañas costumbres de los clientes), discutir sobre política, burlarnos juntos de los nuevos clientes que llegaban al local, hasta de consolarlas in situ cuando a causa del cuadro, lloraban acordándose de su familia. Pero quizás, el más importante diálogo de todos tenía que ver con la realización plástica. Yo sólo les pedía que se desahogaran con los creyones y pintaran lo que les viniera en gana. Comenzaban negando que supieran dibujar o pintar, para luego aceptar y ponerme a mí a decidir el tema de su obra, a lo que yo las invitaba a que lo hicieran ellas mismas. Eso era parte de la descontextualización intrínseca del proyecto: pensar en una prostituta pintando como una artista plástica es lo que impregna a este proyecto a un matiz de causa social, porque reivindica la existencia de ellas como seres humanos y no como simples cuerpos penetrables.

Del total de obras de las chicas que pude reunir, sólo sobrevivieron diez, que posteriormente fueron expuestas junto a 34 de mis obras en una exposición los meses de marzo y abril del año pasado, en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.

Me preguntas acerca de cómo me impactó personalmente esta experiencia, a lo que contesto que definitivamente estoy seguro ha sido muy alto ese impacto. Creo que de hablar si el arte tiene una finalidad de facto en nuestra sociedad, esa es hacer mejores a las personas. Pero esto suena muy blando, muy cliché. Desde mi punto de vista, el adentrarme en el mundo de las prostitutas y tratar con ellas como “una más”; eliminando todo impulso erótico y cambiándolo por otra clase de deseo, ha hecho de mi una mejor persona. En cuanto a mi tolerancia, al entendimiento de los conflictos humanos y cómo sobrellevarlos, a mi ahora mayor sensibilidad hacia problemáticas que no pertenecen a mi entorno.

Todas sus experiencias, de alguna manera, ahora me pertenecen de forma vicaria. Porque el haber tenido que escuchar cada una de sus palabras me obligó a vivirlas en carne propia. Los clientes babosos, los violentos, el maltrato psicológico de los dueños de los locales, la mala alimentación, las drogas, la enemistad y las peleas con las compañeras por territorios, fichas y clientes, la explotación aún estando enfermas, las consecuencias físicas de más de diez penetraciones por noche… Un cúmulo de crudas y nefastas realidades que hube de torcer con otra realidad que, ya fuera por unos instantes, las haría sentirse dueñas de sus vidas, volcando en papel, con creyones de cera, sus más íntimos deseos y fantasías.

Eso, me ha reforzado como artista. Y he entendido que en el mundo dual de arte y prostitución es lo que hacía falta. Quitarles la máscara de simples modelos (como lo hubieran hecho tantos en el pasado), y darles el chance de que interpretaran el mundo a su conveniencia, a través de valores asociados al arte.

Autor: Deva Dásis Título: Ayuda, 2009 Fotos de pasaporte sobre lienzo

¿De qué manera tu proyecto construye socialmente?

Siempre he pensado el alcance de Deva Dásis. Y de su factibilidad. Obviamente, al lanzarme esta titánica tarea de representar a las prostitutas del mundo, y el haber sido el único en haberlas colocado frente al lienzo, lo único que espero es que cada exposición en los países a los cuales quiero dirigirme, profundice más allá de que la muestra tenga un lindo vernissage con gente hermosa y una extensa cobertura en los medios. Estaría más interesado en ver que los entes encargados de defender a estas mujeres cojan más fuerza a partir de la muestra. Que se concreten planes, que el mensaje trascienda. Si no, todo sería una linda acción artística y nada más. Espero no estar solo en semejante labor.

Y el alcance tiene que ver con que las chicas artistas sepan que no es un juego, y que el haber colaborado con Deva Dásis significa mucho para su gremio. Recuerdo que siempre les dije que necesitaba sus contactos en caso tal de que alguien se interesada por alguno de sus cuadros, pero lamentablemente ninguna aceptó el reto. Yo estaría muy satisfecho de lograr que a partir de este simple cuadrito, su autora decidiera otras cosas para su vida, y que al final su reinserción en la sociedad fuese una realidad.

Autor: Deva Dásis Título: Stilletoes, 2006 Sandalias de tacón alto, periódico y monedas

He visto las caras de las personas que van y ven los cuadros de las chicas. Se quedan pasmadamente enternecidos con lo que ven. Cada rasgo infantil, cada mensaje, cada trazo en cera hecho por las chicas les inflama la fibra de la conciencia. De pensar que ese inocente dibujito de familia feliz, de paisaje feliz, ha sido realizado por una portentosa mujer de hilo, tacones de plataforma y maquillaje. Ni se lo imaginan, pero precisamente ahí radica el interés de la obra.

Para finalizar, actualmente me encuentro trabajando en una segunda vuelta del proyecto pero bajo otra perspectiva. ¡El imperio de las putas contraataca!… En serio, ando buscando la posibilidad de convencer a una de estas asociaciones de trabajadoras del sexo, a hacer sesiones de trabajo con más chicas, con otros materiales y formatos. No puedo revelar mucho, pero ahora va muy relacionado a la música. Ah, y Deva participará en La Marcha de las Putas, capítulo Caracas, este próximo 24 de septiembre. Asimismo, Deva los espera a todos en facebook…

Autor: Tiani Título: Así llueve mi alma cuando no estoy con mi hija, 2004 Creyones y lápiz sobre cartulina.

Recomendación de sitio web: www.google.com y del sitio donde expuse http://av.celarg.gob.ve/DevaDasis/PortalDevaDasis.htm

Artista visual:
Mis grandes amigos Carlos Zerpa, www.rasgadodeboca.blogspot.com
Nelson Garrido, www.nelsongarrido.com
Yusef Mehri, http://www.cibernetic.com
Elisa Abadí, http://elisabadi.blogspot.com/
y las obras de Bernardita Rakos, http://www.bernarditarakos.blogspot.com

Músico o banda: Taco, de los años ochenta, sobre todo su disco After Eight.

Libro: Pregúntale al Polvo, de John Fante; y Madame Bovary, de Flaubert.

Muchas gracias por esta entrevista y los invitamos a seguir pendientes de Deva Dásis en su página de Facebook.

*Créditos de las fotografías de Deva Dásis:
Fotógrafo: Harold González.
Maquillador: Luis Peñaranda.
Deva Dásis

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Chiche Metralla

Colectivo de Intervención Artística

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